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Mi esposo es de México y seguido soñamos con el día que el regresará a México a ver a sus padres y familiares. El tiene más de 20 años que no pisa el terreno de su tierra natal. No hay duda que no somos los únicos.

Hoy me encuentro en un café, tecleando –  buscando las palabras que deletrearan mi frustración, mi tristeza, y mis ganas de seguir adelante, de luchar contra las corrientes de las leyes de inmigración – y no logro encontrarlas. Hay momentos en que me siento única en mi confusión. Pero sé que no estoy sola. Hay millones de personas en mi situación.

EL HOY

Estos últimos meses, mi esposo y yo hemos estado contemplando seriamente el intentar de “meter los papeles” de nuevo. El hecho de que él entró ilegalmente al país, y acumuló una orden de deportación en el año 1997 y según información de abogados (recientemente), él tendrá que cumplir la orden de deportación, que en su caso es de 5 AÑOS…. Lo que significa esto es que, si metemos los papeles, y nos llega la cita de Ciudad Juarez, él no solamente tendrá que obtener un perdón por entrar ilegalmente al país, sino que también tendrá que cumplir los 5 años en México para poder entrar de nuevo a los Estados Unidos.

¿Estamos preparados para eso? No sé. Es una batalla muy grande. Hay días que me siento sumamente fuerte y le digo, “¡Ha que hacerlo!”. Pero al anochecer, y ver a mi hijo en sus brazos y dormir a su lado… en la mañana es muy difícil pensar lo mismo.

Gracias por leer. Les deseo lo mejor. Y si tienen algún consejo para mi, cualquiera, es muy bienvenido.

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